-Buenos días a todos y bienvenidos -señaló Luis, miembro del comité directivo- Ya sabéis que el motivo principal de la reunión es revisar el marco laboral en todos sus ámbitos.

-Disculpa Luis, pero ¿qué hace “éste” aquí? -dijo Vicente del comité de empresa, señalando a Arco24 robot del departamento de I+D

-A ver Vicente, creo que es importante su presencia, porque puede aportar acerca de la evolución de la empresa.

-¡Alucino!, pero si es un robot, ¿vas a darle turno de palabra a un robot? Desde el comité de empresa, estamos en absoluto desacuerdo. Por favor, esto es el colmo. Exijo que votemos si le queremos aquí o no.

Se instaló un embarazoso silencio entre los diez asistentes, hasta que Luis lo rompió…

-No hay nada que votar Vicente, por Dios, seamos profesionales, los robots son parte importante de nuestra empresa. Aunque suponen apenas el 25% de los recursos, los departamentos en que están integrados aportan más del 60% de margen.

-Ahhh ya entiendo, claro, los robots no tienen fines de semana, ni vacaciones, ni familia que conciliar, ni reivindicaciones, ni salarios, ni nada de nada, de acuerdo, son magníficos y te pregunto Luis, si tan buenos son, ¿Cuándo vais a meter robots en el comité de dirección?

Germán el director de Recursos Humanos, decidió intervenir…

-Por favor, haya paz. Yo entiendo al comité de empresa, pero vosotros tenéis que entendernos a nosotros. Hasta ahora hemos respetado los contratos. Nadie ha sido sustituido por un robot. Y creo que…

Pero Sebas de Financiero, le cortó…

-Sustituir no, pero tampoco hemos contratado a nadie desde hace tres años. Las bajas de todo tipo y las jubilaciones se han reemplazado con robots. Hoy ya son el 25% ¿hasta dónde queréis llegar?

-La idea del plan estratégico es llegar a 50%-50% en diez años -contestó Germán- es el futuro y así hemos de entenderlo. Tenemos que olvidarnos de los modelos que existían hace años cuando sucedió lo de la Covid. El mundo cambió, la vida cambió y todo cambió.

A partir de ahí se organizó una discusión entre los diez asistentes. Y en ello estaban cuando el luminoso que Arco24 tenía en su cabeza, se encendió, emitiendo un ruido corto pero intenso que captó la atención de todos.

**Señoras y señores, compañeros en definitiva, agradezco la invitación del comité de dirección para que asistiera a esta reunión y lamento las incomodidades que ello ha causado al comité de empresa. No voy a valorar lo que hasta ahora han percibido mis sensores auditivos. Mi objetivo es plantear las justas reivindicaciones del grupo de robots industriales de la serie Arco para aplicarlas de inmediato. En caso contrario les anticipo un parón de 250 horas en la producción en tanto no se satisfagan.

Y acto seguido, proyectó las reivindicaciones en la pantalla de la sala de reuniones.

Todos miraron asombrados…

-¿72 reivindicaciones?  ¿estás loco? -sugirió Germán- ¿no pretenderás que las tratemos ahora? Eso nos llevaría todo el día…

** No llame nunca loco a un robot, es un error por su parte… en cuanto al tiempo, es una magnitud que solo nos afecta en relación al ciclo de producción. He planeado los algoritmos necesarios. Estaremos reunidos hasta que hablemos de todas y cada una de nuestras reivindicaciones. Me he tomado la libertad de pedir unas pizzas y agua para que ustedes coman. He bloqueado sus coberturas de red, para que no se distraigan con sus teléfonos. He bloqueado los accesos a esta sala, hasta nueva orden que daré yo. He hecho una excepción con el aseo por si ustedes necesitan miccionar. He modificado sus respectivas agendas profesionales dejando libre el día de hoy. En cuanto a compromisos personales, me he permitido cancelar sus actividades, Luis dentista, Germán recogida de niños a la salida del cole (he avisado a su esposa), Vicente piscina, Elena reunión con abogado matrimonialista, Paloma gym, Sebas Ave a Sevilla (he cancelado los billetes ya reembolsados en su cuenta)……

Y aumentando el volumen de su mecánica voz, añadió,

** Y ahora… a trabajar que tenemos un largo trecho por delante.