En la exposición de N.W.Schultz, al final de la galería, en una pequeña salita anexa se exponía el cuadro cuya foto os adjunto y que os recomiendo ver con atención.

El título era, “Regresión de la Sutileza

Dos hombres entraron en la salita y miraban ávidamente el cuadro intentando desgranar el sentido de la pintura.

-Está claro que refleja el retroceso en el proceso de fusión cognitivo como aprendizaje conductual frente al condicionamiento operante empírico.

-Yo además aprecio un refuerzo en el episodio colorista de la obra, plasmado en suaves trazos aterciopelados, que muestran una sutil disconfomidad colorista.

-Perdona, ¿colorista? pero si son trazos blancos…

-Por eso he dicho precisamente, lo del refuerzo en el episodio colorista. El color está en la mente, en el alma del autor.

-Tienes razón, ahora lo veo con claridad.

De repente apareció un hombre enfundado en un mono azul con manchas de pintura…

-Disculpen señores- y acto seguido, descolgó el marco de la pared para llevárselo.

-Ambos hombres se quedaron atónitos y le preguntaron al hombre del mono azul…

-Perdone ¿y esto? dijeron señalando a la blanca pared.

-Pues que quiere que le diga -respondió el hombre- una pared con gotelé y así entre nosotros, no es de muy buena calidad.

-¿Y el marco?

-Ahhh el marco -sonrió el hombre- eso ha sido una broma de mi sobrino. Menos mal que el señor Chulss o como se diga, tiene mucho sentido del humor y me dijo que lo dejara un par de días… pero si hasta le puso un título y todo … no vea lo contento que estaba mi sobrino…