
Poco antes de que los domingos fueran amargos, los tres hermanos disfrutaban de las comidas familiares reunidos en torno al padre. La madre había fallecido seis años antes y comer con el padre en domingo, se había convertido en un cariñoso ritual.
Las reuniones eran apacibles y tranquilas. Hasta que llegó el triste día del fallecimiento del progenitor.
El padre, curtido trabajador desde los dieciocho años, había formado un buen patrimonio, que los hijos intuían que recibirían a partes iguales, ya que en alguna conversación ocasional, el padre siempre previsor, había comentado que no haría distinciones entre los hijos, en el testamento.
En la primera comida sin él, los hijos hicieron una estimación previa de los bienes de su padre: el piso de Zaragoza, el apartamento de Jávea, varias plazas de garaje e inversiones en Fondos, si bien estas últimas estaban pendientes de cuantificar.
Unos días antes de la lectura del testamento en la notaría, el abogado del padre, pidió reunirse previamente con ellos, en su despacho.
Tras escuchar al abogado, se hizo el más absoluto silencio. Se podían oír las respiraciones agitadas de los hijos.
Entre caras de pavor y muecas de sorpresa, solo Diego, el mayor de los hermanos atinó a preguntar, después de soltar varios improperios y alguna blasfemia,
-¿Alguien sabía que papá tenía cuatro hijos más?
Imagen de naor eliyahu en Pixabay
Posiblemente comía con los otros 4 hijos todos los sábados sabadetes, jajaja
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Podría ser, así se repartía equitativamente los fines de semana 😂 un abrazo.
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Se puede ser esposo y padre amantísimo de tres hijos con la propia, esforzado currante con patrimonio y, sin contradicciones que valgan, haber tenido una vida extramarital muy… prolífica. Ahora entenderán los que presumían ser los únicos herederos legítimos, que la respuesta correcta, cuando les preguntaban cuántos hermanos eran, debería de haber sido: «Que sepamos, tres. Que sepamos…«.
Cordialidades, maestro de la inventiva.
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Si es que uno no puede fiarse de nadie. Aunque en el fondo hay que tener valor para llevar esa doble vida con siete hijos nada menos y se supone que mantenerlos o ayudar a ello. Mucho lío veo yo, pero a lo hecho, pecho y a fin de cuentas el prolífico ya está descansando de su azarosa y secreta vida. Un abrazo y agradecido por lo de la inventiva.
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Ya sabes eso de: «Nunca digas de este agua no beberé, ni este cura no es mi padre» jajaja. Y me viene otra frase creo que de García Márquez, que dijo «se puede ser infiel, pero nunca desleal». Sea como fuera, ¡Vaya sorpresón para los 3(+4) hijos! Muy bueno amigo, un abrazo.
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He oído esa frase muchas veces y con casos como este, recobra su sentido completo. Pero lo de ser infiel y leal, creo que se mueve en una delgada línea separadora. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo.
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Ostras! El padre no solo dejó herencia… dejó también la expansión familiar incluida, ¡vaya tela! 😂. Siempre con sorpresa al final sabius, genial. Un abrazo amigo.
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Una buena herencia y por lo visto, demasiados candidatos a recibirla. La vida te da sorpresas, dice la canción, aunque aquí es todo un sorpresón. Un abrazo amiga Ro 🌹
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Está claro que no se puede presumir de conocer bien ni a tu padre. Aunque siempre se pueden reinventar las comidas de los domingos en feliz fraternidad. La herencia quedó menguada y la familia creció, no hay mal que por bien no venga. Tal vez los domingos dejen de ser amargos… o lo sean un poco más.
Gracias por ponerle una sonrisa al lunes, Sabius. Un fuerte abrazo
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Desde luego si los domingos quedan a comer los siete hermanos más las parejas ya pueden alargar la mesa del comedor. Pero me da que eso no será posible, al menos hasta que se les pase el impacto de la noticia de tener cuatro hermanos más. Me imagino la cantidad de preguntas que querrían hacerle ahora al padre, pero claro, quién iba a pensar que llevaba una doble vida. Gracias a ti Eva por tus visitas, un fuerte abrazo y buena semana 🙂
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Ostras!!! Doble vida hasta el final y ningún hijo sin enterarse. Gracias, amigo, por compartir, ya sabes que es un placer leerte. Y cuídate mucho. Un abrazo.
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Doble vida o quién sabe si triple vida, que cuatro hijos extra dan para mucho juego. Gracias por tus palabras amiga. Me cuidaré, no lo dudes, Un abrazo 😉
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Jajajaja… 👌
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Gracias Antonio por tan elocuente comentario 😉 un abrazo.
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Disculpa pero no suelo ser muy elocuente en mis comentarios. No quiero parecer cansino…🤣 Ya lo somos escribiendo. 🤗
Un fuerte abrazo y sigamos…
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No te disculpes, al contrario, a veces pocas palabras dicen mucho, gracias 😁
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Que no cunda el pánico… Quizá algo pillen por los gananciales de la madre.
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Más que pánico yo diría sorpresón, no exento de cabreo. Como han señalado en otro comentario, a veces no conocemos bien ni a quién tenemos más cerca. Un abrazo.
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