Paraguas

Cuentan que el filántropo inglés Jonas Hanway fue el impulsor del paraguas en Inglaterra allá por 1.760.

Para los ingleses eso era un síntoma de afrancesamiento además de que mostraba una enorme debilidad de carácter. Por eso le insultaban a su paso y se burlaban de él.

Es cierto que había otro motivo y es que el paraguas se podía convertir en el principal enemigo de los carruajes de transportes, muy solicitados precisamente en los días de lluvia.

El uso del paraguas en Francia por parte de la nobleza, venía de antes y como tantas otras cosas útiles, originalmente llegó desde el lejano oriente.

Claro que Hanway ya se había ganado la enemistad de sus compatriotas, cuando se mostró como un acérrimo enemigo del té, que causaba, según sus indicaciones, mal aliento y debilidad de nervios.

Sirva este texto como homenaje a tan valiente impulsor del paraguas, de parte de un “experto perdedor” de paraguas (hace tiempo que perdí la cuenta).

Por ello la foto que acompaña el texto, es de una calle de una bella localidad serrana, en la que si llueve…no te mojas…

Lección

Bastante tenía con la quimio.

Tan harta estaba de frases fáciles, de dar pena, del pobrecilla con lo joven que es, de miradas indiscretas y vacías, de frases inoportunas, de cuchicheos al oído, de indisimulados codazos, que tomó una importante decisión.

Esa tarde fue al centro comercial y se compró la minifalda más mini que pudo encontrar.

Y se la llevó puesta directamente desde la tienda, dejando al aire sus delgadas piernas.

Se desabrochó un botón de la blusa y salió con una sonrisa y paso firme, mientras pensaba…

-Así en vez de mirarme mi cabeza calva, me miraran el culo.

Y ciertamente fue efectivo.

Crónica

El Grupo de Desarrollo de Recursos Lunares (MRDG en sus siglas en inglés) fue creado en 2.040 por Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, China y Rusia. Sin embargo, a los pocos años de su constitución, fueron expulsados los norteamericanos debido a su propia inestabilidad política y económica proveniente de los años veinte enfrascados como estaban, en peleas fratricidas internas, que desembocarían en la división del país. También los rusos fueron expulsados al descubrirse una sofisticada red de espionaje a sus socios, así como atentados selectivos contra sus instalaciones, en búsqueda de una mayor posición de fuerza dentro del grupo.

Canadá y China, intentaron una vez más, acercar Europa a sus posiciones, pero el viejo continente tenía sus propios problemas identitarios, que imposibilitaban acuerdos globales. Solo Alemania y en menor medida Francia, participaban del proyecto, pero el cierre de fronteras en Europa, unido a la inestabilidad política de muchos países, especialmente importante en los países mediterráneos y a la pérdida de territorios en el norte derivada del cambio climático, impidió una mayor participación europea en el inicio del proyecto.

Años después, John W. Maxwell el potentado hombre de negocios canadiense y su homólogo el chino Xin Pui fundaron en la superficie lunar, el primer enclave de civilización permanente, fue en el año 2.050 y la urbe se bautizó con el nombre de New Toging (acrónimo de Toronto y Pekín (Beiging)). El golpe para los intereses de los Estados Unidos y Rusia fue brutal. De un plumazo se quedaron fuera de la lucha por la colonización de la luna.

Con 7.638 habitantes, New Toging comenzaba a tener una vitalidad comercial y financiera muy importante. El descubrimiento de un enorme yacimiento del mineral Arhfadon-Z787 supuso un despegue económico de enormes proporciones.

La apertura de vuelos semanales con la Tierra propició una muy selecta emigración a la Luna, que precisaba de pruebas muy severas, en la idea de llevar a nuestro satélite a las castas culturales, sociales, económicas y filosóficas más elevadas e importantes, exigiendo unos altos coeficientes intelectuales, basados en la escala de Wechsler corregida por zonas culturales y geográficas.

Esa élite igualitaria en cuanto a hombres y mujeres (50-50) debía procrear una nueva generación de ciudadanos de la luna. Ello planteó un conflicto de orden filosófico, social y moral, en la Tierra, pero las doctrinas se consideraron retóricas y desfasadas por lo que las dudas se resolvieron en apenas un año, en la última reunión anual de la extinta ONU. Como consecuencia, los habitantes de la luna firmaban un pleno consentimiento para la procreación, por cauces naturales o con soporte bio-médico, para la formación de una raza lunar hegemónica.

Con el paso de los años, se permitió de nuevo la incorporación al proyecto a Estados Unidos del Norte, ya que el país quedó dividido en dos tras la explosión racial de 2.051. También se abrió la mano a la entrada de otras potencias que, si bien tendrían objetivos algo más residuales, podrían contribuir a la extensión del radio de acción del proyecto original.

Así en 2060, además de los mencionados Estados Unidos del Norte, otras naciones como Italia, Corea Unificada, Japón, México, Australia, España, Noruega, Argentina o Turquía, comenzaron a proveer de recursos humanos y financieros a la base lunar. Solo quedaron específicamente fuera de la lista, Rusia por su continuo bloqueo al proyecto y Gran Bretaña, por sus disputas tecnológicas y militares con la Federación Franco-Alemana.

A día de hoy, New Toging cuenta con casi 50.000 habitantes, representativos de 87 paises y es el centro de poder financiero, intelectual y militar más fuerte de la Galaxia. Bajo una estructura de democracia direccional basada en la metafísica del cosmos, sigue manteniendo correctas relaciones con los países de la Tierra, pero comienza a mirar hacia el Universo, especialmente desde que en 2.069 se descubrió vida en el nuevo planeta Zirkhon Delta, con el que ha establecido unos primeros contactos, bastante fructíferos concretados en la inminente visita de una delegación Zirkhoniana para dentro de dos meses.

En la actualidad se está redactando una constitución que se espera entre en vigor antes de 2.080 y que supondrá la consolidación de New Toging como territorio galáctico autónomo de la Tierra.

En familia

fotografía gentileza de Miguelón ¿Peláez Cebolledo?

-¿Te queda claro Miguelón?

-Sí don Ernesto, claro, clarísimo, me voy a la finca temprano, antes incluso de que amanezca, le riego todo el huerto y luego a las ocho me voy al súper a currar y así durante las próximas tres mañanas, hasta que el jueves le traigan la pieza esa que se le ha roto del riego automático.

Dicho lo cual, se le quedó mirando embobado, arqueando la ceja izquierda, mientras guiñaba el ojo derecho, en una especie de tic nervioso…

-Ya sabes que en la caseta hay una pequeña nevera con cosas para que desayunes si quieres.

Ernesto pensaba que Miguelón no era un chaval muy listo, pero era honrado y allí en ese recóndito pueblo de la España profunda donde se conocían todos, era la mejor ayuda en tanto no se arreglara el mecanismo con motor alemán para el riego. Para que luego digan que las cosas alemanas no se rompen…

La primera madrugada transcurrió en calma, Miguelón puntual llegó a la finca a las 5:30 de la mañana, incluso antes de tiempo, comenzó su faena sin contratiempos.

Pero al segundo día sucedió algo extraño, porque escuchó un susurro y al asomarse al huerto, contempló atónito, un fantasma, bueno… lo que parecía un fantasma. Presa de los nervios salió corriendo en su bicicleta a casa de don Ernesto, pero antes acertó a hacerle una foto al fantasma, que es la que acompaña al texto.

Llegó exhausto y comenzó a aporrear la puerta entre jadeos del esfuerzo y del miedo, mientras comenzó a explicar de manera atropellada todo lo que había visto.

-Miguelón, no puede ser -dijo don Ernesto- no existen los fantasmas, lo de la foto, seguro que son un grupo de luciérnagas que te han engañado la vista, anda tranquilízate, si quieres no es necesario que vuelvas mañana, además por la tarde me traen la pieza. ¿Quieres un cafecito? Y por cierto chico, por favor, de esto ni una palabra a nadie, ¿entiendes? A NADIE.

Cuando Miguelón salió de casa de don Ernesto, éste cruzó una mirada cómplice con Herminia su hermana, que no dudó en exclamar,

-No puede ser, Ernesto, no puede ser…

-A ver, mantengamos la calma por favor, contestó Ernesto. Déjame pensar…

Pero Herminia estaba nerviosa…

-¿Calma? ¿calma me pides? Tú y yo sabemos que solo los Peláez Cebolledo podemos ver al fantasma del abuelo Jonás haciendo el gilipollas en el huerto, así ha sido desde hace más de cien años, solo los Peláez Cebolledo tenemos esa capacidad de visión del espectro. La tienes tú, la tengo yo, nuestros hermanos, los primos y padre y el padre de nuestro padre, nuestro abuelo y así hasta que llegamos a principios del siglo pasado… Y si ese chico lo ha podido ver, significa que ese chico lleva nuestra sangre, que ese chico es un Peláez Cebolledo. Y ahora viene la pregunta del millón ¿de quién es hijo Miguelón?

Ernesto, pensaba en silencio. Sofía la madre del chico, era una joven muy atractiva. Hace más de veinte años, se fue del pueblo pero al año apareció con un churumbel muy pequeñajo. Contó que se había casado pero que su marido se había ido a Uruguay y no había vuelto jamás.

Por aquellos tiempos, Ernesto era un cuarentón muy espabilado y ligón. Además, era un mujeriego y mantuvo relaciones con algunas chicas más jóvenes. ¿Entre ellas Sofía? Sí, recordaba una tarde en la vereda cerca del río, pero fue solo una vez.

Si Miguelón podía ver el fantasma del abuelo Jonás, es que llevaba sangre de los Peláez Cebolledo. Nadie más que ellos en toda la comarca conocían esta historia y nadie más que ellos, podían ver el espectro.

Pero ahora todo había dado un vuelco y Ernesto compungido se preguntaba,

-¿Será Miguelón hijo mío?

Ernesto se quedó mirando al vacío, embobado y arqueando la ceja izquierda, mientras guiñaba el ojo derecho, en una especie de tic nervioso…

En la ferretería

-Buenos días, ¿en qué puedo atenderle? dijo amablemente Alberto el dependiente,

-Quería un juego de esborcios de refocile, pero de los planos

-¿Perdone? Esbor…qué

-Esborcios de refocile

-Pues no se de qué me habla

-Si hombre, unos esborcios para alinear el trigémino lateral

-¿El nervio trigémino?

-Noooo, el trigémino del ladrillo, que se llama igual que el nervio. Es que la pared está un poco achiporrada y es difícil pintarla.

-Me va a disculpar señor, pero no le entiendo ¿achiporrada?

-Si hombre, como posavásica, eso lo entenderá mejor.

El dependiente anonadado, recurre a su compañero…

-Pascual ¿puedes venir por favor? Es que no entiendo a este señor

Y Pascual interviene,

-Dígame caballero

-Pues que quería unos esborcios de refocile pero de los planos, porque tengo la pared achiporrada y necesito alinear el trigémino.

-Pues verá, no me quedan esborcios, pero tengo unos firloyos que funcionan igual y además son más baratos y se pueden esnafrar en la pared.

-Ahhhh ya sé parecidos a los antiguos firulillos cónicos, pues… formidéibol, me llevo media docena

-Sactamente caballero, entonces se los traigo ipisofasto

Al minuto Pascual vuelve con los firloyos…

-Aquí tiene sus firloyos, son seis nabos

-Estupendérrimo

-Muy amable y hasta la próxima

En cuanto el cliente sale de la ferretería, Alberto le pregunta a Pascual,

-Pascual, ¿quieres explicarme que son esas cosas, nunca las había oído?

-Alberto, ponte al día, porque si no sabes lo que es un esborcio o un firloyo, no tendrás mucho futuro en el negocio ¡¡Gensanta!!


Pd: aunque tengo mis dudas sobre si sabéis o no, lo que es un esborcio de refocile, os daré una pista, diciendo que este post no hubiera sido posible escribirlo sin el extraordinario vocabulario extraído de las viñetas del añorado y genial Forges.

Cosas del abuelo

-Abuelo, te presento a Juan Carlos, un amigo.

-Un placer don Eusebio- dijo el joven con respeto y guardando la distancia de seguridad.

-Además se ha puesto doble mascarilla, por si acaso -añadió Teresa.

-El placer es mío muchacho. ¿así que amigo? Parece que la palabra novio está en desuso.

-Ya sabes abuelo que los tiempos han cambiado mucho, contestó sonriendo Teresa.

Eusebio se quedó pensativo y ensimismado como hacía con frecuencia y de repente preguntó.

-Chico, ¿ya te lavas bien las manos?

Juan Carlos sorprendido por la pregunta, pero cariñoso le respondió que sí.

-Mira te voy a enseñar algo -insistió el abuelo- si quieres que las manos te queden totalmente limpias, tienes que rezar un padrenuestro y lo que dure el rezo, debe durar la limpieza.

Pero si quieres tener las manos como la patena y las uñas bien limpias, entonces debes cantar el “cara al sol” y lo que dure la canción, debe durar la limpieza.

El chico educado, le dijo que lo tendría en cuenta.

En la terraza fuera del alcance del abuelo, Juan Carlos le preguntó a Teresa,

-Oye, tu abuelo es un poco, como diría yo…

Teresa comenzó a reírse…

-A mi abuelo se le va la cabeza, aunque es muy bromista pero no se lo tengas en cuenta…

Y fue cierto, porque apenas unos días después, se repitió la escena casi al detalle, solo que en este caso el abuelo dijo:

– Si quieres tener las manos como la patena y las uñas bien limpias, entonces debes cantar “como una ola” de la Jurado y lo que dure la canción, debe durar la limpieza.

El mandado

Me gustan mucho las series de investigación, como por ejemplo CSI o Line of Duty, esas de forenses que acuden al lugar del crimen a buscar todo tipo de pruebas, que luego meten en esas bolsitas transparentes, buscando muestras de ADN, triangulando móviles por GPS (esto lo aprendí en la serie) y analizando las cámaras de las calles.

Todo eso me encanta. Anda que no he aprendido con las series. Dedico todo mi tiempo libre a verlas, en casa por las noches y aquí a la hora de comer en mi móvil.

No os he dicho que trabajo en un matadero. Y cuando, después de la faena, lo estoy limpiando, me imagino ser un asesino de película, de esos que limpian la escena del crimen para que los forenses no pillen nada, ni un pelo. Quizás por eso me han felicitado por lo bien que hago mi trabajo. Y también ese pensamiento me motiva a hacerlo mejor, porque estar rodeado de sangre y vísceras, no es muy agradable.

Quizás por ello Ernesto, el capataz del señor Ramírez me llamó el otro día, para que le limpiara la casa. Me dio nada menos que cinco mil euros por ello, a cambio de que no hiciera preguntas. Y yo soy un mandado. Además, después de pasar por el matadero, pocas cosas me espantan, aunque tengo que reconocer que lo de la casa de Ernesto fue “algo diferente”, pero oye que cinco mil euracos son una pasta y la vida está muy achuchá y por eso no cuestiono a Ernesto y menos aún por ese dinero.

Y por supuesto le dejé la casa como los chorros del oro.

Una de las cosas que he visto en las series, es como algunos se guardan pruebas por si acaso tienen que usarlas en el futuro, por eso me he guardado un pañuelo manchado de sangre, un vaso con huellas, varias colillas y pelos.  

Y también una copia en un pendrive de los ficheros del portátil que estaba en la escena. Igual que hacen en las series que veo a diario.

A ver, que yo soy un mandado, pero de tonto no tengo un pelo. Que la vida da muchas vueltas y vete tú a saber lo que puede pasar…

San Sebastián

Ha pasado un mes desde mi operación del hombro y la recuperación ha sido rápida y efectiva. Aún no estoy al 100% pero poco le falta y ya hago casi de todo. Bueno, todo menos tocar el violín, pero tampoco tocaba el violín antes de operarme, así que no es algo relevante…

En mis días de tiempo libre me dediqué a hacer acopio de recuerdos de amigos y conocidos. Incluso en algún caso echando mano de las redes sociales. Es curiosa la enorme lista de personas que han pasado por mi vida y las pocas que han dejado una huella continua. Creo que cada momento tiene sus personas y que estas, están allí destinadas para ese momento concreto. Trasladar esas personas a otros momentos de la vida no tiene mucho sentido y casi mejor así, porque sería como mezclar churras con merinas.

Ha habido como es lógico, otras personas que han dejado y siguen dejando una huella enorme. Una de ellas es Jose María, un amigo de juventud al que conocí en unos Sanfermines y con el que tengo una amistad casi fraternal.

Chema como le llamamos, decidió invitarme unos días a su tierra guipuzcoana, en cuanto se enteró de mi operación y ha cumplido. Han sido unos pocos días, pero muy intensos. No se trata de detallar aquí las actividades, sino de resaltar el lazo de unión con una persona a la que conocí por una casualidad de la vida, un lazo mantenido pese a los casi quinientos kilómetros que nos separaban.

Y es que las casualidades marcan y nos enseñan a menudo los caminos por los que andar, sobre todo si es al lado de gente de la buena.

Hace años me encontré una cartera en Pamplona, era obvio que alguien la había perdido. Además de la documentación tenía dinero. Pensé en entregarla a la policía, pero me fijé en la publicidad de una pensión, así que allí me dirigí y pregunté por el titular del DNI que tenía la cartera, llevándome la alegría de que efectivamente, estaba hospedado allí y no solo eso, sino que la pensión era propiedad de una tía suya.

Me agradecieron mi gesto y con la hospitalidad pamplonica, me invitaron a comer al día siguiente para que conociera al tal Chema. Y de ahí hasta hoy, han pasado un montón de años y mantenemos esa amistad tan genuina.

Así que Chema me invitó a pasar unos días en su casa cerca de San Sebastián, una ciudad preciosa como pocas y he disfrutado de lo lindo, eso sí, sin forzar mi hombro, que se ha comportado bastante bien.

Cambio de chip

Siempre me planteo como cambiar el chip de la rutina habitual. Porque llevo una vida agradable pero un tanto aburrida.

Por eso, después de ver la película, se me ocurrió proponerle a mi esposa, hacer algo parecido a lo que acabábamos de ver en la tele. El guion iba de una pareja que, aburrida de su vida anodina, decide darse una oportunidad, recuperando durante unas horas la libertad de acción personal y sexual, para ver si eso entonaba su relación, para lo cual iban a una discoteca de moda y echaban “el resto” por separado. Luego regresaban y se contaban la experiencia.

A Lourdes le costó bastante aceptarlo, de hecho, no tenía demasiado interés, pero conseguí convencerla de que podría ser una oportunidad única para abandonar nuestra rutina y divertirnos, así que finalmente decidimos ir el viernes a “Momo´s” el local de moda en la capital a unos cuarenta kilómetros de nuestra localidad.

La verdad es que Lourdes estaba preciosa, con su corpiño ceñido que realzaba su silueta y una falda corta que hacía presagiar sus delicadas curvas. Yo me puse un polo y una blazer con un pantalón chino, algo normalito, pero me quedaba resultón. Fuimos al local por separado, como tenía que ser en nuestro juego.

Ni que decir tiene que Lourdes tuvo más éxito que yo.

Más bien diría que tuvo muchísimo más éxito que yo.

Incluso diría que tuvo todo el éxito posible.

De madrugada me envió un WhatsApp para decirme que estaba muy bien y que iba a pasar el fin de semana con su nuevo amigo. Y ayer sábado otro mensaje, diciendo que se iban a Málaga a pasar una semana. Y ya me ha anticipado, que igual se queda un poco más.

Por eso hoy domingo, me ha tocado ver solo la pelicula, por cierto, una muy entretenida de unos ladrones de joyerías, que digo yo, ahora que lo pienso, que igual no es tan complicado atracar una joyería…  a fin de cuentas, algo tengo que hacer para cambiar el chip de la rutina habitual…

Troncos

Siempre se ha dicho que, contando ovejas, uno se puede dormir como un corderito. Así que, siguiendo la tónica, se me ocurrió que contando troncos, me dormiría como un ídem. Fuera de la cabaña se acumulaban unos troncos, así que comencé a contarlos, bajo la luna y las estrellas.

La verdad es que no me funcionaba, por lo que pasé a contar no solo los troncos, sino su edad a partir de los anillos de crecimiento que podía ver.

Y tampoco. Entonces decidí contar la edad de los troncos más jóvenes y pequeños y dividirla por la edad de los troncos más viejos y grandes. Buscando una relación tangencial, que me permitiera conciliar el sueño.

Pero no hubo suerte, por lo que decidí aplicar un coeficiente en función de la humedad del área de procedencia de cada tronco y aplicarla al ratio obtenido mediante el cálculo anterior.

Nada. Entonces opté por calcular el coeficiente marginal de vida de cada especie de tronco y aplicarlo al cálculo de la edad basado en los círculos concéntricos que muestra cada tronco, ponderado como antes cité por el coeficiente de humedad, pero aplicando a la par, el ratio de precipitaciones por meses de cada zona de procedencia de cada tronco.

Ni por esas.

Finalmente le prendí fuego a los troncos y me quedé dormido viendo la inmensa hoguera y escuchando el crepitar del fuego.


Troncos: original publicado en 2019